Las sociedades más desarrolladas están experimentando un ritmo de vida acelerado que induce al aumento de trastornos como la ansiedad, el estrés o la depresión. No solo el ciudadano de a pie puede sufrir estos problemas, en el deporte también pueden darse casos en que la carga de trabajo en el ámbito deportivo, las metas que no llegan a conseguirse, el exceso de trabajo, la fatiga,… pueden llevar al deportista a sufrir alguno de los trastornos mencionados e influir en su rendimiento deportivo.
¿Qué beneficios tiene el ejercicio físico sobre nuestra salud psicológica?
Como ya es sabido el ejercicio mejora el funcionamiento de todos los sistemas corporales, desde el sistema cardiovascular, respiratorio, metabólico, locomotor, y por supuesto también el nervioso. Existen estudios que nos muestran como la práctica regular de ejercicio físico ha demostrado tener efectos beneficiosos sobre la salud psicológica del individuo. El ejercicio es una forma natural, saludable y eficaz de reducir los niveles de estrés y ansiedad, pero no sólo es un medio terapéutico para tratar estos problemas sino que también es un medio preventivo, ya que el sujeto que práctica regularmente deporte no sólo reducirá los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares o metabólicas, sino que tiende a percibir un mejor estado de salud, un mejor estado de ánimo, le fatiga menos las actividades de la vida diaria, se ve y se conoce mejor a sí mismo, en definitiva, se siente mejor consigo mismo.
Pero ¿qué nos aporta concretamente a nuestra salud? entre los múltiples beneficios que el ejercicio aporta en relación a nuestra salud psicológica, nos centraremos en la liberación de endorfinas que nos producen sensación de placer y bienestar, el incremento de los niveles de serotonina permitirán mejorar nuestro estado de ánimo, el fortalecimiento muscular tendrá un efecto muy positivo sobre el nivel de energía y sobre cómo nos vemos a nosotros mismos, y mejorando los diferentes componentes de la condición física podemos reducir la fatiga en las actividades de la vida cotidiana afrontándolas con mucha más energía; a nivel psicológico mejorará el autoestima, la satisfacción que deriva de los logros conseguidos y del progreso positivo de la actividad, permitiendo al individuo un descanso mental sobre los elementos que le generan ansiedad.Pero en ocasiones el exceso de ejercicio físico, la presión sobre los resultados del rendimiento deportivo, las lesiones,… pueden tener efecto nocivo sobre la salud psicológica del deportista. La clave está en darle al deportista herramientas que le ayuden a afrontar y superar las situaciones que le producen estrés o ansiedad: regular la carga de entrenamiento, fijarse objetivos retadores pero sobre todo alcanzables, reconocer los éxitos alcanzados y dejar a un lado los posibles fracasos o realizar actividades que le ayuden a reducir los niveles de estrés, son algunas de las pautas que se pueden seguir para llegar a un resultado positivo para el deportista.
¿Qué ejercicios me ayudan a calmar mi ansiedad o estrés y tener una buena salud psicológica?
Existen estudios que asocian una mejora en los niveles de ansiedad y estrés a través del ejercicio tanto aeróbico como de fuerza. Podemos tomar como recomendación general realizar ejercicio físico regular entre 3-5 días a la semana con una intensidad moderada, y entre 30-60 min. por sesión. En cuanto al tipo de ejercicio que debemos realizar será aquel que nos proporcione mayor satisfacción (caminar, correr, bicicleta, natación, etc.), de forma que sea agradable y placentero realizarlo, con ello buscamos no solo los beneficios que el ejercicio aporta a nuestro organismo sino también crear un hábito saludable en el individuo que lo acompañe a lo largo de su vida.
También tenemos a nuestra disposición actividades que incluyen la fuerza y flexibilidad como ejes de su trabajo que a la vez nos proporcionan mejora en los estados psicológicos no saludables, entre estas actividades encontramos el pilates o el yoga. Está demostrado en diferentes estudios de investigación que la práctica del yoga reduce el estrés percibido y los sentimientos negativos, mejorando los síntomas psicológicos. Un estudio reciente de Yoshihara (2014) apunta que después de 12 semanas de práctica del yoga, éste produce cambios significativos sobre los biomarcadores relacionados con el estrés. Por su parte el pilates nos ayuda a controlar la tensión muscular asociada a los estados de ansiedad o estrés, y a controlar la respiración produciendo un efecto analgésico en el organismo, además de mejorar el tono muscular.
Entre otras actividades que nos pueden ayudar a reducir los niveles de estrés o ansiedad encontramos la meditación y diferentes técnicas de relajación, ya que ésta es un medio eficaz para eliminar la tensión física y mental, evitando trastornos psicosomáticos que se desprenden de la misma tensión.
Si sufres estrés o ansiedad en el ejercicio encontrarás al aliado perfecto para controlarlo o eliminarlo, mejorando tu salud psicológica.
María José de la Llave Moreno
Licenciada en Ciencias del Deporte
Entrenadora Personal






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